Positano parece pintada sobre la montaña. Casas rosas, amarillas y blancas que se apilan desde el mar hasta casi tocar las rocas, buganvilias en cada balcón y un agua turquesa que no parece real. Es uno de los pueblos más lindos de la Costa Amalfitana y también uno de los que más conviene planificar: acá todo es subida, escalera o barco.
Cómo llegar
Positano no tiene tren, así que la llegada es parte del viaje.
- En barco: es la forma más linda. En temporada (de primavera a otoño) salen ferris desde Amalfi, Salerno, Sorrento y Capri. La primera vista del pueblo desde el agua es inolvidable.
- En bus: los buses SITA unen Sorrento, Positano y Amalfi por la carretera de la costa. Es barato, pero la ruta es angosta y con curvas: sentate del lado del mar y tené paciencia en verano.
- En auto: se puede, pero estacionar es difícil y caro. Si alquilás, dejalo y moveté a pie o en barco.
Qué hacer
Bajar hasta la Spiaggia Grande. Es la playa principal, frente a la iglesia de Santa Maria Assunta y su cúpula de mayólicas. Ideal para la primera tarde y para ver el pueblo desde abajo.
Caminar hasta Fornillo. Un sendero bordea la costa y en pocos minutos te deja en una playa más chica y tranquila. Llevá agua y calzado cómodo.
Perderse por las escaleras. Las callecitas entre tiendas de lino, cerámica y sandalias hechas a medida son el verdadero paseo. Subí sin apuro: cada descanso tiene una vista nueva.
Hacer el Sendero de los Dioses. El Sentiero degli Dei va por lo alto de la costa, de Bomerano (Agerola) hasta Nocelle, con vistas increíbles sobre Positano. Son unas tres horas caminando; arrancá temprano y bajá desde Nocelle por la escalera o en bus.
Salir en barco. Un paseo por la costa te muestra grutas, calas y el pueblo de frente, como en la foto de arriba. Desde Positano también salen excursiones a Capri.
Dónde comer
Pedí pescado del día, scialatielli ai frutti di mare (una pasta fresca típica de la zona) y, de postre, algo con limón: acá los limones son enormes y están en todo, desde la delizia al limone hasta el limoncello del final.
Los restaurantes con vista al mar se llenan al atardecer: si querés uno en especial, reservá.
Cuándo ir
Mayo, junio y septiembre son los mejores meses: buen clima para el mar y menos gente que en julio y agosto. En invierno muchos hoteles y restaurantes cierran y los barcos funcionan poco.
Consejos para no complicarte
- Calzado cómodo, siempre. Positano es vertical: hasta ir a cenar implica escaleras.
- Elegí bien el alojamiento. “Con vista” suele significar muchos escalones. Si viajás con valijas grandes o con chicos, preguntá cuántos antes de reservar.
- Usalo como base. Desde acá podés hacer Amalfi, Ravello y Capri en el día.
- Mirá los horarios del último barco. Si salís de excursión, el regreso en ferry no es tan tarde como pensás.
Armalo en xelmundo
Cargá Positano como ciudad de tu viaje y armá cada día en el Itinerario: el ferry de llegada, la caminata del Sendero de los Dioses y la noche de la cena con vista. Guardá los pasajes de barco en Documentos para tenerlos sin señal, marcá en Maps las playas y restaurantes que no te querés perder, y llevá la cuenta de lo que gastan en Gastos. Positano es caro: mejor saber cómo vas.
