Hay ciudades que se recorren en metro y otras que piden caminarlas. París es de las segundas: entre el Arco del Triunfo y Notre Dame entra buena parte de su historia, y se puede hacer todo a pie, en línea casi recta, siguiendo el eje que va de los Campos Elíseos al Sena.
Son unos 5,5 km. Sin paradas, una hora y cuarto de caminata; con paradas, fotos y algún café, calculá medio día.
El recorrido, parada por parada
1. Arco del Triunfo. El punto de partida. Si querés empezar con la mejor vista, subí a la terraza: son 284 escalones (50 metros) y desde arriba se ven las doce avenidas que salen de la plaza como una estrella. Al Arco se llega por un pasaje subterráneo; no intentes cruzar la rotonda.
2. Avenida de los Campos Elíseos. Bajá por la avenida más famosa de París. El primer tramo, hasta el Rond-Point, es de tiendas, cines y cafés; después se vuelve arbolado y más tranquilo. Es una bajada suave, así que se camina fácil.
3. Place de la Concorde. En el centro, el Obelisco de Luxor, traído de Egipto, con más de 3.000 años. Pará un momento y date vuelta: con los Campos Elíseos y el Arco al fondo tenés una de las vistas más lindas del paseo.
4. Jardines de las Tullerías. Eran los jardines del palacio de las Tullerías, que ya no existe. Hoy son un parque con estanques, estatuas y las clásicas sillas verdes de metal: buen lugar para descansar las piernas.
5. Arco del Triunfo del Carrousel. Al final de los jardines aparece este arco más chico, de mármol rosado, coronado por una cuadriga. Mirá hacia atrás: está alineado con el Obelisco y con el Arco del Triunfo, en el mismo eje que venís recorriendo.
6. Museo del Louvre. El palacio empezó siendo una fortaleza y hoy es uno de los museos más grandes del mundo. Aunque no entres, vale la pena recorrer los patios y ver la pirámide de vidrio. Si lo querés visitar, reservá la entrada con anticipación y tené en cuenta que cierra los martes.

7. Puente de las Artes. Fue el primer puente de hierro de París y es solo para peatones. Desde el medio se ve el Pont Neuf y la punta de la Île de la Cité.
8. Pont Neuf. Aunque se llame “Puente Nuevo”, es el puente más antiguo que sigue en pie en París. En el medio está la estatua de Enrique IV; al lado, unas escaleras bajan a la plaza del Vert-Galant, un rincón verde casi al nivel del río.
9. Île de la Cité. La isla donde nació París, habitada primero por los parisii, la tribu celta que le dio nombre a la ciudad. Si te sobra tiempo, acá están la Sainte-Chapelle y la Conciergerie.
10. Catedral de Notre Dame. El final del recorrido. Después del incendio de 2019 volvió a abrir en diciembre de 2024, y verla restaurada impresiona. La entrada a la catedral es gratis. Para subir a las torres hay que reservar online: son 424 escalones, con las gárgolas y todo París a tus pies.
¿En qué sentido conviene hacerlo?
Se puede hacer en los dos sentidos, y cada uno tiene lo suyo:
- Del Arco a Notre Dame (por la mañana): es el orden de esta guía. Los Campos Elíseos son en bajada y terminás en la isla, justo para almorzar en el Barrio Latino, cruzando el río.
- De Notre Dame al Arco (por la tarde): arrancás temprano en la catedral, con menos gente, y terminás en los Campos Elíseos cuando se encienden las luces. Si subís al Arco al atardecer, la vista de París iluminada vale cada escalón.
Consejos para el paseo
- Calzado cómodo. Hay mucho empedrado y ripio en los jardines.
- Agua y algo para comer. En las Tullerías hay kioscos y bancos para hacer una pausa.
- Reservá lo que quieras visitar por dentro: la terraza del Arco, el Louvre y las torres de Notre Dame. Los horarios cambian según la temporada; revisalos en las páginas oficiales antes de ir.
- Cuidado con tus cosas. En los lugares más turísticos hay carteristas: mochila adelante y celular guardado.
Llevá el recorrido en xelmundo
Descargá el recorrido con las 10 paradas: Recorrido a pie por París (KML). En xelmundo, andá a Maps → Importar KML y vas a tener todas las paradas en el mapa, con su descripción. Después sumá la caminata a tu Itinerario y reservá las entradas antes de viajar; guardalas en Documentos para tenerlas a mano en la puerta.
